La ordenanza 7218 dice expresamente que todo boliche nocturno debe concluir a las 5.30 am. Sin embargo, esto no siempre es así.
(Por Catalina Álvarez, Aylén Guevara y Julieta Tarrés) Es de conocimiento público que Rosario es una de las ciudades que más eligen los jóvenes a la hora de salir y entretenerse. Es por esto que los empresarios nocturnos ofrecen cada vez más opciones para aquellos que, lejos de querer irse a dormir, optan por extender la diversión hasta altas horas de la mañana. Llegado el momento en que los bares y confiterías bailables ponen fin a la noche y cierran sus puertas, quienes adquieren protagonismo son los llamados after hours. Sin embargo, la ordenanza 7.218 sancionada por la Municipalidad de Rosario a mediados del 2001, no avala la existencia de estos lugares.
Esta ordenanza, que incluye a todo tipo de espectáculos públicos, fija las condiciones para la habilitación de los espacios y el desarrollo de eventos relacionados con el entretenimiento. Desde su vigencia, puede notarse un cambio en el mapa nocturno de la ciudad ya que, entre otras cosas, por primavera vez se introdujeron áreas específicas para la radicación de boliches bailables. No obstante, lo primordial de esta normativa es que se establecen pautas y reglas para locales con y sin actividad bailable. Sin embargo, en la noche de hoy puede verse perfectamente reflejado que en diversos locales de la ciudad, la misma no se cumple al pie de la letra.
En la actualidad, los medios de comunicación reflejan que muchos comercios son clausurados por ruidos molestos, por documentación en falta, porque los clientes bailan en locales donde no está habilitada dicha actividad, o porque la música excede el límite de sonido permitido. Pero de lo que no se habla es del exceso del horario que también se encuentra especificado en la mencionada ordenanza. En este sentido, existen algunos bares de la ciudad, que mantienen sus puertas abiertas hasta altas horas de la mañana, cuando se establece de manera explícita el cierre de cualquier tipo de local nocturno a las 5.30. Siempre es Hoy realizó un trabajo de campo y dialogó con personas que forman parte del movimiento nocturno y con autoridades municipales.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
Un nuevo paso por la visibilidad de las minorías sexuales
(Por Julieta Tarrés) La comunidad gay de Rosario llevó a cabo el domingo 4 de noviembre la “Diverfest”, una celebración preparada en plena calle donde el único objetivo era “pasarla bien y divertirse”. Aunque fue convocada por el colectivo integrado por lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT) era abierta a todo público y a lo largo de la jornada cientos de personas se acercaron y coparon calle Urquiza al 1500 (entre Roca y Paraguay).
El origen del festival se remonta al filo de la década de los '60, cuando un bar de Nueva York poblado por minorías sexuales, fue allanado por la policía de la ciudad. Fue a partir de este episodio donde los gays, lesbianas y travestis que solían frecuentarlo, decidieron rebelarse de las constantes humillaciones e injusticias de las que eran objeto.
El conflicto duró varios días y, bajo la consigna “estoy orgulloso de ser gay, lesbiana o travesti”, surgió con fuerza una expresión por parte de aquellos que no querían avergonzarse de su condición.
Con el correr del tiempo, la costumbre se extendió a otras ciudades y posteriormente a otros países. Recién en 1992, estas formas de manifestarse llegaron a Buenos Aires. Como eran tiempos de mucha intolerancia, los pocos que se atrevieron a salir a las calles lo hicieron con caretas para ocultar su identidad. Tras intensos años de lucha y activismo, mucho se ha logrado en materia de aceptación y derechos. Año a año, las marchas se hicieron más numerosas y los temores de entonces, hoy son parte del pasado.
En ese sentido, Rosario (considerada como una de las ciudades más abiertas a la Diversidad Sexual de Argentina y una de las pioneras en el reconocimiento y la defensa de los derechos de la comunidad homosexual en América Latina) no se quedó atrás y realizó una fiesta para “todos”.
La movida fue organizada por Kika Restaurante, De ambiente (primera guía LGTB de Rosario) y la Asociación Civil Vox, con el apoyo del Área de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Rosario. En esta jornada, que se inició a las 18 y finalizó después de las 23, los transeúntes pudieron disfrutar de shows callejeros en vivo, ¬espectáculos musicales y feria de artesanos y ropa. También, durante estas horas de entretenimiento, el restaurante Kika sacó sus mesas a la calle y promocionó tragos elaborados y ofertas gastronómicas.
El origen del festival se remonta al filo de la década de los '60, cuando un bar de Nueva York poblado por minorías sexuales, fue allanado por la policía de la ciudad. Fue a partir de este episodio donde los gays, lesbianas y travestis que solían frecuentarlo, decidieron rebelarse de las constantes humillaciones e injusticias de las que eran objeto.
El conflicto duró varios días y, bajo la consigna “estoy orgulloso de ser gay, lesbiana o travesti”, surgió con fuerza una expresión por parte de aquellos que no querían avergonzarse de su condición.
Con el correr del tiempo, la costumbre se extendió a otras ciudades y posteriormente a otros países. Recién en 1992, estas formas de manifestarse llegaron a Buenos Aires. Como eran tiempos de mucha intolerancia, los pocos que se atrevieron a salir a las calles lo hicieron con caretas para ocultar su identidad. Tras intensos años de lucha y activismo, mucho se ha logrado en materia de aceptación y derechos. Año a año, las marchas se hicieron más numerosas y los temores de entonces, hoy son parte del pasado.
En ese sentido, Rosario (considerada como una de las ciudades más abiertas a la Diversidad Sexual de Argentina y una de las pioneras en el reconocimiento y la defensa de los derechos de la comunidad homosexual en América Latina) no se quedó atrás y realizó una fiesta para “todos”.
La movida fue organizada por Kika Restaurante, De ambiente (primera guía LGTB de Rosario) y la Asociación Civil Vox, con el apoyo del Área de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Rosario. En esta jornada, que se inició a las 18 y finalizó después de las 23, los transeúntes pudieron disfrutar de shows callejeros en vivo, ¬espectáculos musicales y feria de artesanos y ropa. También, durante estas horas de entretenimiento, el restaurante Kika sacó sus mesas a la calle y promocionó tragos elaborados y ofertas gastronómicas.
lunes, 12 de noviembre de 2012
El uso de flúor en el agua potable: ¿una amenaza?
(Por
Fabián Chiaramello y Facundo Tarrés) A mediados de 2012 Aguas
Santafesinas S.A. volvió a incorporar un elemento químico a su red
de distribución: el flúor. Esta empresa abastece directamente a
casi dos millones de habitantes en ocho ciudades, además de las doce
localidades que forman parte del nuevo Acueducto Centro Oeste
Santafesino. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) el agregado fortifica el
esmalte de la dentadura y de esa manera evita la formación de caries
de la población, principalmente de la infantil. Ahora bien, ¿estos
entes tomaron en cuenta los efectos negativos que produce el consumo
de este elemento en el cuerpo humano?
Cuatro
mil renombrados investigadores, científicos y profesionales de la
salud de 38 países, firmaron un documento en el que se oponen a la
inclusión del flúor en el agua. Consideran que su dosis en el
organismo es peligrosa y que se necesita abrir un debate científico
para terminar con su aplicación. En la provincia también se
escucharon las voces. En los Tribunales de la ciudad de Santa Fe, un
grupo de vecinos autoconvocados presentó una denuncia en la que
aseguraron que el consumo de flúor a través de la red de agua puede
generar serios problemas en la salud pública: debilitamiento del
esmalte de los dientes, mayor riesgo de fractura de huesos,
disminución de la función tiroidea, reducción del cociente
intelectual, fluorosis dental, daño en los riñones y aparición de
condiciones médicas similares a las artritis. Estos efectos
colaterales están desarrollados en el informe que se presentó ante
la Defensoría del Pueblo de Santa Fe y que fue realizado por
profesionales y científicos del Consejo Nacional de Investigaciones.
martes, 6 de noviembre de 2012
10 años de crecimiento ininterrumpido
(Por Diego Beccani) El airoso auditorio de Radio Nacional fue el lugar escogido para la celebración del 10º aniversario del Postítulo y Licenciatura en Periodismo de la Universidad Nacional de Rosario. Se llevó a cabo el pasado martes 30 de octubre en el marco de la jornada “Crecer como periodistas”.
A pesar de la demora en la que incurrieron los disertantes en hacerse presentes, imperaba un clima distendido y lejano de tensión alguna, debido a los innumerables e incesantes reencuentros entre amigos y colegas que se suscitaron en el hall de entrada. Se pudo apreciar un público de lo más heterogéneo, conformado por docentes, directivos, alumnos y ex alumnos del postítulo, como también por reconocidos periodistas e inclusive por estudiantes de institutos terciarios que ambicionan continuar sus estudios allí.
Según la directora de la carrera, Silvana Comba, el postítulo fue creado en 2002 a raíz de un imperioso reclamo de los institutos terciarios que anhelaban prolongar sus estudios para lograr títulos de carácter universitario. “Lo que fuimos transitando en estos 10 años es una propuesta que invita a poder pensar cómo es hoy gestionar la información, cómo es comunicar hoy en medio de una sociedad mucho más abierta, más diversa, con más voces, más plural, pero también mucho más compleja”, expresó la directora.
En tal sentido, Comba explicó que la elección del nombre de la jornada, “Crecer como periodistas”, no fue “azaroso”, sino que “el paso del tiempo que marcan estos 10 años está vinculado al crecer, pero crecer no tiene que ver sólo con el paso del tiempo, tiene que ver con aprender, con aceptar desafíos, con estar dispuestos a equivocarse, con innovar y mejorar día a día la propuesta”. “En eso estamos todos los que trabajamos en la carrera”, agregó.
El primero en subir al escenario para dar comienzo a la disertación, y sobre quien recayeron todas las miradas, fue Ezequiel Clerici, redactor de Club de Fun y co-organizador de Hack Hackers de Buenos Aires. Antes de hacer un breve repaso sobre su trayectoria en distintos medios digitales, el alumno del Postítulo se mostró “orgulloso” de la carrera: “Me siento muy orgulloso de ser alumno de esta carrera que para mí fue muy importante ya que me abrió los ojos a todo un mundo al que, si bien yo me sentía relacionado, no lo había entendido en la profundidad con la que se me enseñó a través del Postítulo”, sostuvo.
A pesar de la demora en la que incurrieron los disertantes en hacerse presentes, imperaba un clima distendido y lejano de tensión alguna, debido a los innumerables e incesantes reencuentros entre amigos y colegas que se suscitaron en el hall de entrada. Se pudo apreciar un público de lo más heterogéneo, conformado por docentes, directivos, alumnos y ex alumnos del postítulo, como también por reconocidos periodistas e inclusive por estudiantes de institutos terciarios que ambicionan continuar sus estudios allí.
Según la directora de la carrera, Silvana Comba, el postítulo fue creado en 2002 a raíz de un imperioso reclamo de los institutos terciarios que anhelaban prolongar sus estudios para lograr títulos de carácter universitario. “Lo que fuimos transitando en estos 10 años es una propuesta que invita a poder pensar cómo es hoy gestionar la información, cómo es comunicar hoy en medio de una sociedad mucho más abierta, más diversa, con más voces, más plural, pero también mucho más compleja”, expresó la directora.
En tal sentido, Comba explicó que la elección del nombre de la jornada, “Crecer como periodistas”, no fue “azaroso”, sino que “el paso del tiempo que marcan estos 10 años está vinculado al crecer, pero crecer no tiene que ver sólo con el paso del tiempo, tiene que ver con aprender, con aceptar desafíos, con estar dispuestos a equivocarse, con innovar y mejorar día a día la propuesta”. “En eso estamos todos los que trabajamos en la carrera”, agregó.
El primero en subir al escenario para dar comienzo a la disertación, y sobre quien recayeron todas las miradas, fue Ezequiel Clerici, redactor de Club de Fun y co-organizador de Hack Hackers de Buenos Aires. Antes de hacer un breve repaso sobre su trayectoria en distintos medios digitales, el alumno del Postítulo se mostró “orgulloso” de la carrera: “Me siento muy orgulloso de ser alumno de esta carrera que para mí fue muy importante ya que me abrió los ojos a todo un mundo al que, si bien yo me sentía relacionado, no lo había entendido en la profundidad con la que se me enseñó a través del Postítulo”, sostuvo.
“Todos somos parte del problema y la solución”
El holandés Jorn Wemmenhove vino a vivir a Argentina para combatir las raíces de la pobreza a través de su ONG El Desafío.
(Por Willemijn Hoogveld) Jorn Wemmenhove es un joven holandés de 28 años que combate las raíces de la pobreza en Rosario para lograr una sociedad donde todas las clases sociales convivan de una forma pacífica. ¿Una misión imposible? Quizás. Sin embargo, su ONG El Desafío no para de crecer y alcanza cada vez a más personas. En una conversación con Siempre es Hoy habló sobre su lucha en contra de la pobreza, la política del gobierno actual y la vida en Rosario, la ciudad que ya ocupó un gran lugar en su corazón.
A las nueve de la mañana entra al bar Rock&Feller’s de Oroño y Jujuy. Puntual, como se le espera de un verdadero holandés. Sabe los precios del desayuno de memoria, aunque asegura no ir mucho. “No es el lugar más barato pero a veces me gusta venir acá”, justifica su elección del lugar de encuentro. Por el momento, sus únicos ingresos vienen de la fundación, cosa que lo tiene un poco preocupado. Pero “hay que tomar elecciones”, y entonces disfruta de su merecido café con leche.
¿Cómo era su vida en Holanda?
Estudiaba “Nuevos Medios en Comunicación y Cultura Digital” en Utrecht. Iba todos los días en tren a la facultad. Era una hora de ida y una de vuelta. Vivía en otra ciudad (Papendrecht) con mi mamá y mis dos hermanos, porque mis padres se separaron cuando tenía 20 años. Entonces lo conocí a Mario Raimundi, un rosarino que trabajaba como entrenador de hockey en Holanda. Siempre me interesaron las otras culturas, entonces me llamaba la atención que fuese argentino. Un día vi un documental sobre Colombia, la pobreza y las FARC. Mostraban como cortaban bebés en pedazos y los tiraban como si fueran bolsas de basura. Me quedé muy sorprendido. Luego Mario me contó que unos años atrás, él había intentado empezar una ONG en Rosario para ayudar a los más pobres de la sociedad pero que, por razones de coimas y corrupción, nunca había logrado concretarla. Decidimos que había llegado el momento para reintentar esos planes con mi ayuda.
Cuando viajé por primera vez a Argentina, me vine preparado en cuanto a la pobreza. Había hablado con mucha gente y tenía más o menos una idea de cómo era. Pero ver a tantas personas mendigando en la calle me pareció muy chocante. Sí, en Holanda también hay, ¡pero no usan a los niños! Entonces, entendí que había toda una táctica detrás de eso, que utilizan a los chiquitos para dar lástima. También veía como la gente reaccionaba: algunos no les daban nada, otros les tiraban una moneda o algo para comer. La pobreza estaba tan presente, era imposible no verla.
A las nueve de la mañana entra al bar Rock&Feller’s de Oroño y Jujuy. Puntual, como se le espera de un verdadero holandés. Sabe los precios del desayuno de memoria, aunque asegura no ir mucho. “No es el lugar más barato pero a veces me gusta venir acá”, justifica su elección del lugar de encuentro. Por el momento, sus únicos ingresos vienen de la fundación, cosa que lo tiene un poco preocupado. Pero “hay que tomar elecciones”, y entonces disfruta de su merecido café con leche.
¿Cómo era su vida en Holanda?
Estudiaba “Nuevos Medios en Comunicación y Cultura Digital” en Utrecht. Iba todos los días en tren a la facultad. Era una hora de ida y una de vuelta. Vivía en otra ciudad (Papendrecht) con mi mamá y mis dos hermanos, porque mis padres se separaron cuando tenía 20 años. Entonces lo conocí a Mario Raimundi, un rosarino que trabajaba como entrenador de hockey en Holanda. Siempre me interesaron las otras culturas, entonces me llamaba la atención que fuese argentino. Un día vi un documental sobre Colombia, la pobreza y las FARC. Mostraban como cortaban bebés en pedazos y los tiraban como si fueran bolsas de basura. Me quedé muy sorprendido. Luego Mario me contó que unos años atrás, él había intentado empezar una ONG en Rosario para ayudar a los más pobres de la sociedad pero que, por razones de coimas y corrupción, nunca había logrado concretarla. Decidimos que había llegado el momento para reintentar esos planes con mi ayuda.
Cuando viajé por primera vez a Argentina, me vine preparado en cuanto a la pobreza. Había hablado con mucha gente y tenía más o menos una idea de cómo era. Pero ver a tantas personas mendigando en la calle me pareció muy chocante. Sí, en Holanda también hay, ¡pero no usan a los niños! Entonces, entendí que había toda una táctica detrás de eso, que utilizan a los chiquitos para dar lástima. También veía como la gente reaccionaba: algunos no les daban nada, otros les tiraban una moneda o algo para comer. La pobreza estaba tan presente, era imposible no verla.
Adopciones de corazón
(Por Noelia Mastrizzo) Protectora Rosarina es una Asociación Civil con personería jurídica que colabora en la recuperación de animales enfermos, abandonados o maltratados para poder ser entregados en adopción. Difunde y fomenta la esterilización como único método del control poblacional de la fauna urbana, promoviendo la adopción responsable de las mascotas.
Mónica, una fiel proteccionista nos informa que no cuentan con un refugio propio, por lo tanto no pueden recibir animales abandonados o perdidos, de todos modos sus casas se encuentran “colapsadas” por animales que están de tránsito hasta encontrar una familia que los ame para el resto de su vida, además muchas veces cuentan con la colaboración de personas que lo tenga hasta ofrecerle en adopción o consultar con un veterinario en caso de ser necesario por algún accidente o enfermedad.
Todos los sábados, a partir de las 10.30, la Plaza Pringles se ve colmada de perros y gatos, adultos y cachorros, todos ellos esperando encontrar personas que se conmuevan ante este acto de amor de los proteccionistas para poder darles un hogar tranquilo para dormir, lleno de amor y cariño, haciéndoles olvidar todo el sufrimiento de la calle.
Mónica, una fiel proteccionista nos informa que no cuentan con un refugio propio, por lo tanto no pueden recibir animales abandonados o perdidos, de todos modos sus casas se encuentran “colapsadas” por animales que están de tránsito hasta encontrar una familia que los ame para el resto de su vida, además muchas veces cuentan con la colaboración de personas que lo tenga hasta ofrecerle en adopción o consultar con un veterinario en caso de ser necesario por algún accidente o enfermedad.
Todos los sábados, a partir de las 10.30, la Plaza Pringles se ve colmada de perros y gatos, adultos y cachorros, todos ellos esperando encontrar personas que se conmuevan ante este acto de amor de los proteccionistas para poder darles un hogar tranquilo para dormir, lleno de amor y cariño, haciéndoles olvidar todo el sufrimiento de la calle.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Sin música, la vida sería un error
(Por Facundo Tarrés) Toda familia o grupo
de amigos que sale al cine, al teatro, al circo y a la cancha siempre paga una
entrada y pocas son las veces que se cuestiona si la exhibición está
sobrevaluada. Ahora bien, en el momento que tienen que abonarle al músico un
mísero derecho de espectáculo, en los bolsillos sólo quedan hojas secas. A su
vez, los empresarios nocturnos, o bolicheros, sin amparo alguno, pretenden
cobrarles a los artistas a cambio de su trabajo, alquilándoles el espacio.
Todas estas denigraciones y limitaciones que afectan a los músicos de la
ciudad, hicieron que naciera una agrupación con el fin de pelear por los
derechos de los artistas: Músicos Agremiados Rosario (MAR).
Desde el principio de su existencia, el MAR exteriorizó su repudio a todos los mercaderes que no reconocen al músico como un trabajador. “No pagar para tocar” fue el primer lema que movilizó a este grupo de personas a reunirse en diferentes bares, a organizar peñas, ciclos de música, a volver públicas sus necesidades como laburantes. Una vez que esta agrupación, autónoma y autogestiva, llegó a tramitar institucionalmente su personería jurídica para funcionar como una asociación civil, se creó un proyecto de ordenanza en donde ampliaron su petitorio. En sus líneas, exponen como solicitud cobrar asignaciones familiares, jubilarse como músico, tener descuentos en casas de música y salas de ensayo, no pagar para tocar, difundir sus bandas en radios AM y FM, obtener subsidios para sus espectáculos y participar de un ciclo anual de recitales que se desarrolle en distintos locales de la ciudad. En concreto, reconocer al músico como un trabajador.
Desde el principio de su existencia, el MAR exteriorizó su repudio a todos los mercaderes que no reconocen al músico como un trabajador. “No pagar para tocar” fue el primer lema que movilizó a este grupo de personas a reunirse en diferentes bares, a organizar peñas, ciclos de música, a volver públicas sus necesidades como laburantes. Una vez que esta agrupación, autónoma y autogestiva, llegó a tramitar institucionalmente su personería jurídica para funcionar como una asociación civil, se creó un proyecto de ordenanza en donde ampliaron su petitorio. En sus líneas, exponen como solicitud cobrar asignaciones familiares, jubilarse como músico, tener descuentos en casas de música y salas de ensayo, no pagar para tocar, difundir sus bandas en radios AM y FM, obtener subsidios para sus espectáculos y participar de un ciclo anual de recitales que se desarrolle en distintos locales de la ciudad. En concreto, reconocer al músico como un trabajador.
Al
notar que muchos artistas pagan para tocar, deshonrando a la profesión y
bastardeando al colega, el presidente de Músicos Agremiados Rosario, Leandro
Machado, enfatizó en una carta pública: “Compañeros, somos profesionales, somos
trabajadores, no compren espejitos de colores a bolicheros que les quieren
cobrar a ustedes, los que exponen su arte. Eso es un fraude laboral, no trancen
con los que viven a costilla nuestra. Seamos dignos, piensen que es mucho mejor
tocar en un bar chiquito quedándonos con el bordereaux que tocar en lugares con
mucho cartel, pero que en realidad se quedan con la plata de la gente que
nosotros llevamos. Valoren la profesión, piensen cuánto gastan en cuerdas,
gráfica, salas de ensayo, foniatra, flete; y recuerden, sobre todo, que esos
lugares sin nosotros se cagan de hambre”.
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