lunes, 12 de noviembre de 2012

El uso de flúor en el agua potable: ¿una amenaza?


(Por Fabián Chiaramello y Facundo Tarrés) A mediados de 2012 Aguas Santafesinas S.A. volvió a incorporar un elemento químico a su red de distribución: el flúor. Esta empresa abastece directamente a casi dos millones de habitantes en ocho ciudades, además de las doce localidades que forman parte del nuevo Acueducto Centro Oeste Santafesino. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el agregado fortifica el esmalte de la dentadura y de esa manera evita la formación de caries de la población, principalmente de la infantil. Ahora bien, ¿estos entes tomaron en cuenta los efectos negativos que produce el consumo de este elemento en el cuerpo humano?


Cuatro mil renombrados investigadores, científicos y profesionales de la salud de 38 países, firmaron un documento en el que se oponen a la inclusión del flúor en el agua. Consideran que su dosis en el organismo es peligrosa y que se necesita abrir un debate científico para terminar con su aplicación. En la provincia también se escucharon las voces. En los Tribunales de la ciudad de Santa Fe, un grupo de vecinos autoconvocados presentó una denuncia en la que aseguraron que el consumo de flúor a través de la red de agua puede generar serios problemas en la salud pública: debilitamiento del esmalte de los dientes, mayor riesgo de fractura de huesos, disminución de la función tiroidea, reducción del cociente intelectual, fluorosis dental, daño en los riñones y aparición de condiciones médicas similares a las artritis. Estos efectos colaterales están desarrollados en el informe que se presentó ante la Defensoría del Pueblo de Santa Fe y que fue realizado por profesionales y científicos del Consejo Nacional de Investigaciones.

Este elemento, de color amarillo pálido, es irritante, tóxico y corrosivo. Sus primeras utilidades fueron empleadas para fusionar minerales y metales, pero luego apareció la primera intervención comercial cuando se utilizó este gas como componente de la bomba atómica del Proyecto Manhattan. Hoy en día, este proceso se sigue aplicando para la energía nuclear. Sin embargo, su componente en el agua se ha vuelto fuente de controversias. Mientras que organismos internacionales, diferentes estamentos públicos y profesionales de la salud avalan su uso, otros se oponen. El informe presentado en los tribunales santafesinos afirma que su distribución viola los derechos individuales, ya que se está obligando a ingerir un medicamento originado en un residuo tóxico. Además es “innecesario y contraproducente porque provoca efectos secundarios” y así lo demuestran investigaciones que tienen 20 años, es decir, “es una medida anticuada y riesgosa”. 
 
En septiembre de 2007 el Ministerio de Salud de la Nación dejó de enviar a la provincia el producto para la fluoración del agua. El por entonces ministro de Salud de la Provincia, Miguel Ángel Capiello, junto a la Dirección Provincial de Odontología, realizaron constantes pedidos a la Nación para restablecer la provisión de flúor. Cuatro años después, el pasado mes de julio, sus pedidos fueron escuchados y el proceso se reactivó nuevamente. “Los especialistas en prevención bucal consideran que la implementación del químico en el agua es una acción de salud pública, ya que llega a toda la población. Además un estudio de vigilancia epidemiológica que hizo la Universidad Nacional de Rosario (tomando en consideración más de cinco mil niños de entre 7 y 13 años de esa ciudad entre 1994 y 2001), concluyó que con esta medida aumentan los niños libres de caries. A su vez, se reducen los costos en la atención sanitaria”, explicó un comunicado a través del portal provincial.

Tres odontólogos consultados coincidieron que es verídico que el agregado previene las caries. “Nosotros, en nuestro consultorio, hacemos aplicaciones con flúor. Por supuesto que su  ­cantidad en exceso produce efectos adversos, por eso debe ser manipulado por expertos tanto en una clínica odontológica como en el sistema de red de aguas”. 
 
Dentro de la Cátedra de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR funciona el Laboratorio de Biología Ósea y Metabolismo Mineral. Está compuesto por un grupo de especialistas, docentes, técnicos y alumnos que realizan investigaciones sobre el metabolismo mineral y el tejido óseo. Uno de sus proyectos consiste en evaluar el contenido de flúor en aguas de Santa Fe, el riesgo de la fluorosis, la relación con la salud dental y los efectos biológicos del componente. “Se han comunicado casos de alteraciones hepáticas, dermatitis y urticaria, diarrea, alteraciones de glándulas salivales, estomatitis, úlceras, osteoesclerosis y deformaciones óseas”, alerta el proyecto investigativo.
Desde el Laboratorio explican que la utilización de aguas fluoradas produce ingestas mayores a las previstas, ya que todos los alimentos preparados con ella tienden a concentrar el flúor. “Es importante tener en cuenta que el fluoruro de sodio es una sal altamente soluble, pudiendo provocar alta bioacumulación en el agua. Los efectos tóxicos son dosis dependiente y están relacionados fundamentalmente a los niveles que el gas alcanza en el plasma y los tejidos. Aun en bajas concentraciones interfiere la transmisión de señales y afecta el ciclo celular”, aseguran. 
 
Según establece el Código Alimentario Argentino en su artículo 982, el agua que es apta para la alimentación y uso doméstico “no deberá contener sustancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores tales que la hagan peligrosa para la salud”. En el artículo se determinan los valores máximos de fluoruros en función a la temperatura promedio de la zona, teniendo en cuenta el consumo diario del agua de bebida. Desde Aguas Santafesinas aseveran que cumplen con los límites impuestos.

¿Quiénes se benefician con el uso de flúor en la distribución de agua potable? Si en vez de prevenir caries, debilita la dentadura por atacar el esmalte, los odontólogos tendrán cada vez más clientes. Por otro lado, los proveedores del químico acumulan cada vez más rentabilidad sin que se dé una discusión al respecto. En muchos países del mundo está prohibido su uso. De hecho, casi toda Europa restringe la aplicación gracias a los debates que se dieron anteriormente. A pesar de una gran cantidad de denuncias, investigaciones, alertas, informes, la discusión no ha tomado carácter público en la provincia de Santa Fe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario