(Por Julieta Tarrés) Desde hace algunos años, las mujeres, además de alentar a su equipo favorito desde las tribunas o mirar los partidos por televisión, decidieron ir por más. En estos momentos, el fútbol femenino es una realidad ya que dejó de ser “cosa de hombres” y pasó a ser practicado por cientos de mujeres. Esta nueva tendencia puede verse perfectamente reflejada en los distintos torneos simultáneos que, desde el año pasado, se están realizando en la ciudad. Del mismo modo, se encuentran en funcionamiento seis escuelas de fútbol femenino que aparecieron por pedido expreso de chicas que hacía tiempo deseaban practicar este deporte. En Rosario, la escuela más antigua y concurrida se lleva a cabo desde el año 2007 en el estadio municipal Jorge Newbery, ubicado en el predio Parque de la Independencia, donde practican fútbol en forma totalmente gratuita chicas desde los 14 años en adelante.
El torneo Clausura 2012 de Fem-Fútbol, que se está realizando en el Complejo Tifosi ubicado en el barrio de Arroyito, no sólo es la primera liga femenina amateur que se creó sino también la más trascendente de Rosario. A su vez, hay otras competencias en otros puntos de la ciudad, tanto en la zona céntrica como en barrios aledaños que, aunque se encuentran en pleno desarrollo, no obtuvieron hasta el momento la misma masividad.
Fem-Fútbol es una competencia creada y dirigida por Angie Shanahan, que en menos de un año alcanzó un alto nivel de popularidad. Shanahan explicó a Siempre es hoy que este es el quinto torneo que se juega, ya que el primero se realizó en octubre del 2010. Cada uno de ellos tiene entre once y trece fechas, lo que implica una duración de tres meses y medio. En concreto, hasta entonces se disputan dos por año: el Clausura y el Apertura. “Al principio arrancamos tan sólo con 14 equipos, después pasamos a 18, el siguiente fue de 30 y ahora logramos convocar más de 60”, detalló. En tanto, amplió: “Es la primera liga de mujeres de Rosario porque realmente antes no había otra. Todo surgió porque a mí me gustó el fútbol de toda la vida, pero siempre jugué al hockey, ya que nunca encontré un torneo con un buen nivel. La idea principal de esta competencia es que se juegue al fútbol y que siempre esté presente la parte femenina”.
Mediante una inscripción previa y arancelada, los requisitos son simples: buen comportamiento dentro y fuera de la cancha, buena onda y predisposición para y hacia ¬el torneo. Además, los equipos deben estar formados por siete jugadoras, pero la mayoría de los planteles cuentan con diez chicas para disputar los partidos. “Dentro de las participantes se encuentran muchas ex jugadoras de hockey y vóley-continuó Shanahan- y por más que ya tengan incorporado el juego colectivo, lo que han evolucionado de un torneo a otro es impresionante”.
Asimismo, manifestó que si bien desde un primer momento fue considerado un hobby para las participantes, ahora se volvió “más profesional” ya que lo toman con mucho compromiso y responsabilidad. En este sentido, explicó que en sus comienzos no había tantos equipos y jugaban “todas contra todas”. Pero como la diferencia de niveles empezó a notarse demasiado se decidió dividirlo en cuatro y posteriormente en seis categorías. De hecho, Shanahan estimó que desde que esta liga “tomó tanto vuelo”, el deporte comenzó a expandirse y empezaron a surgir otros torneos en la ciudad.
En ese sentido, Romina Chan, responsable del torneo “Viva las chicas”, apuntó: “En nuestro caso veíamos que las mujeres no tenían muchas opciones deportivas ya que la disciplina tiene que realizarse en un club donde se exige un compromiso y un rendimiento mayor. Así fue como organizamos un torneo 'relámpago', que duró un día entero, y realmente la concurrencia fue increíble”. De este modo, señaló que a partir de ese momento iniciaron una gran convocatoria para organizar competencias más extensas. “En el segundo torneo juntamos 24 equipos. Hoy aspiramos a que cada vez se sumen más y se eleve el nivel de competencia. Pero el principal objetivo es pasarla bien y que nunca se pierda de vista la diversión. Es fundamental lograr un equilibrio entre la diversión y competencia”, explicó.
Por otro lado, Roberto Chan, padre de Romina y dueño del local de fútbol 5 “El Caño” (Jujuy 1515), donde todos los domingos se lleva a cabo la competencia “Viva las chicas”, aseguró a este medio que antes no había mujeres que reservaran sus canchas para jugar, y que fue recién a principios del año pasado que el cambio se empezó a notar. “Es increíble cómo se llenó de mujeres -destacó- hay como mínimo dos equipos femeninos que reservan por día y realmente es muy asombroso”. Y agregó: “Ahora está recién empezando y es un boom, pero no tengo dudas de que esto en un futuro va a explotar. Puede ser moda para algunas pero para mí va a perdurar bastante, cada vez va a evolucionar más”.
No obstante, su hija opinó que si bien es una moda del momento, muchas mujeres lo vienen practicando desde hace tiempo, sólo que antes no tenían la posibilidad de jugar en ningún lugar, ni había nada que las incentivara. Además, allí mismo comenzó a funcionar una escuelita de fútbol femenino. “Estamos proyectando armar una liga rosarina, seleccionar a las mejores, brindarles un buen entrenamiento y llevarlas a jugar al exterior”, reveló. De esta forma, aseguró que trabajar con mujeres es distinto porque quieren aprender de otra manera: “Es como empezar a enseñarles a chicos chiquitos. Por un lado te prestan mucha atención, porque es todo nuevo para ellas, pero por el otro es muy difícil que todas asuman el mismo compromiso y responsabilidad”.
Por su parte, Shanahan anunció que en el Complejo Tifosi también se realizan entrenamientos tres veces por semana, para chicas de todas las edades. “La idea es armar una especie de semillero, que el día de mañana puedan jugar en la Selección Argentina y hayan surgido de acá”.
En cuanto al progreso del torneo, en el que según la organizadora de Fem-Fútbol es visitado por más de tres mil personas por sábado para ver los partidos, adelantó: “Nuestro desafío es que para la próxima competencia juntemos más de cien equipos (lo que equivale a más de mil participantes) por lo menos y que perdure en el tiempo con el pasar de los años”.
En concreto, las chicas se ganaron de manera progresiva un lugar en este ámbito dominado por hombres. Este fenómeno de “ellas” al mando de la pelota trasciende profesiones, clases sociales y edades. Si bien hay muchos prejuicios en la Argentina, ya que estamos inmersos en una sociedad altamente machista, cada vez son más las mujeres que se animan a practicar deportes considerados histórica y socialmente “masculinos”. Guste o no, el fútbol femenino es un terreno conquistado.
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