(Por Julieta Tarrés) Así lo manifestó Gabriela
Peralta al referirse a las ofertas que se le presentan por su labor
periodística. A través de una entrevista con Siempre es hoy, hicimos un repaso de
sus comienzos en el oficio.
Gabriela Peralta es una de las caras más conocidas del noticiero del mediodía
de la ciudad de Rosario. Actualmente es la movilera exclusiva de Canal 5 y
ocasional presentadora de informes de Telefé Noticias. Sencilla, transparente y
distendida, no dejó dudas de la irresistible pasión que siente por su
profesión.
-¿Cómo surge tu vocación
por el periodismo?
- A los 8 años fue cuando
empecé a plantearme ser periodista. La realidad es que lo mío siempre fue una
vocación. A esa edad mi papá me regaló una radio y empecé a escuchar un
programa local Am de mi provincia y me encantaban los noticieros. Ahí empecé a
jugar, me grababa la voz, hacía programas. Ni siquiera entendía qué era ser
periodista, lo que sí sabía es que quería hacer lo mismo que aquellos que yo
escuchaba del otro lado de la radio.
-¿Se puede decir que fue
la radio la que impulsó esta carrera?
- Sí, mi amor por el
periodismo empezó a través de la radio y después por el noticiero. Hoy soy fan
de ellos, es lo que más me gusta ver en la televisión. No soy de mirar otros
programas, no sigo series, novelas, ni realitys, sólo miro los noticieros. Y en
ese sentido me siento muy identificada por lo que es mi trabajo. Es una pasión
que viene desde muy chica que después la proseguí a lo largo de toda mi vida.
Siempre estuve muy segura de eso.
-¿Tus padres siempre te
apoyaron en esta decisión?
- En realidad mi mamá
siempre quiso que yo estudiara Letras porque me iba muy bien en literatura.
Cuando terminé la primaria le pedí pasarme a una escuela que tenía una
finalidad comunicacional, en donde ya había talleres de radio, cine, etc. Era
muy interesante y la única que había. Entonces a partir de ahí empecé a
insistir tanto que más adelante se me hizo fácil convencerla.
-¿Te gusta escribir?
- Me encanta. Escribir es mi
gran pasión. De hecho cuando arranqué en la universidad a estudiar tenía la
idea de ser periodista para poder trabajar en un medio escrito. Todavía esa
posibilidad no se dio, pero no la descarto para un futuro.
-¿Qué recuerdos tenés de
tu etapa de estudiante en la facultad?
- La viví de una manera muy
particular, porque por un lado era una universidad privada y yo soy muy
defensora de la facultad pública. Y en ese momento sentí que no tenía mucho para
elegir, fui a esa universidad porque sentí que era la mejor para educarme en lo
que yo quería hacer. Pero no estaba muy convencida en ese aspecto y había algo
que me hacia ruido. Después me llevé una gran impresión porque los profesores
eran geniales, mis compañeros tenían una conciencia bastante militante y
trabajábamos muy bien. Es una etapa maravillosa porque es el momento en que te
divertís y disfrutás la profesión. Después pasa a ser un trabajo y si bien a mí
me encanta lo que hago, es diferente. Si hacés las cosas mal las podés
arreglar, en cambio en la vida no va a pasar eso porque no es algo que se puede
solucionar.
-Teniendo en cuenta que
los rosarinos te conocen por tu imagen y tu labor en la televisión, ¿era
realmente el medio de comunicación en donde querías desempeñarte?
- Para nada. De hecho en el
último año de la carrera tenía un profesor que me insistía para llevarme a
laburar en tele y yo le decía que no me iba a dedicar al periodismo televisivo.
Estaba completamente decidida que a lo único que no me quería dedicar era a eso
porque no me interesaba. Creía que uno tenía que hacer realmente lo que quería,
después me di cuenta que no era así y revertí esa situación.
-Paradójicamente desde
hace muchos años estás trabajando en ese medio. ¿Te sentís cómoda en tu
exposición televisiva?
- Ahora sí, pero en aquel
momento no me gustaba. Entré a la televisión porque ese profesor que me
insistía vino un día y me dijo: “Yo sé que no te gusta el deporte ni la
televisión pero me parece que sos la persona indicada para este programa, hay
un casting, presentate”. Yo estaba recién recibida, tenía 22 años y lo dudé.
Pero finalmente me presenté sin ninguna esperanza. Fue muy loco porque ni bien
llegué y previamente a la entrevista me dijeron que yo era la persona que
estaban buscando. Cuando me hicieron la prueba de cámara, me volvieron a
repetir lo mismo que al principio: “Sos vos”. Así arranqué, fue una experiencia
un tanto violenta, no fue ideal, sin embargo sí me sirvió muchísimo para ver
cómo era el ambiente y además me deformó el carácter.
-¿En qué consistía el
programa?
- Se llamaba “Fútbol y algo
más”. Era todo de fútbol, aunque también se hablaba de otros deportes. Al año
siguiente continué en un programa de automovilismo. Es decir que a partir de
ese ahí me desempeñé en la rama deportiva por muchos años.
- Trabajaste mucho tiempo
en un ambiente donde se acostumbra que lo hagan los hombres y sobre todo desde
un medio de comunicación. ¿Cómo viviste esa experiencia como mujer?
- Particularmente en ese
aspecto no me hicieron sentir mal y el hecho de ser mujer no era algo negativo.
De hecho, ese programa de automovilismo creo que fue lo que definió que yo
continuara con el periodismo porque en algún momento dudé en continuar, no me
había encontrado con lo que yo pensaba. Gracias a ese programa y al equipo que
funcionaba allí decidí seguir y darle una oportunidad a la carrera.
Paralelamente había empezado a hacer otras cosas como estudiar Licenciatura en
Historia. Pero nunca me sentí discriminada, todo lo contrario. Me parece que en
el ambiente deportivo ser una mujer es una ventaja porque como es un ambiente
de hombres son muy respetuosos y te tratan muy bien.
-¿Entendías de deportes y
en especial de automovilismo o tuviste que instruirte en el tema?
- Con el automovilismo me
pasaba algo muy particular. Fue como volver un poco a la relación con mi papá
porque cuando yo era chica a él le encantaban los autos y miraba todas las
carreras. Entonces después fue como empezar a entenderlo y lo viví como algo
muy especial. Pero en principio fue un trabajo y me puse a mirar todos los
programas relacionados con ello y aprender de qué se trataba. Era trabajo, ya
se había terminado la época de la facultad.
-¿Cuál es la rama que más
te atrae periodísticamente a la hora de trabajar o de investigar?
- Por mi trabajo me tengo
que informar de todo. Particularmente en la profesión descubrí que me interesa
muchísimo el policial. Les dedico mucho tiempo y aunque en el noticiero no los
tratemos, yo siempre sigo los casos para ver cómo continúan. Siento una fuerte
pasión en esa rama.
-De hecho, la manera en
la que presentás las crónicas policiales en el noticiero es una característica
que te identifica ¿Cómo surgió ese estilo? ¿Se dio naturalmente?
- Sí, puede ser. Eso se va
forjando con la carrera en sí. Aunque lo tuve que ir modificando porque en
Telefe Noticias hay como un manual de cómo se presentan las noticias y hay
ciertas reglas. Pero sí, es verdad, yo tengo una particularidad a la hora de
relatar. Una noticia tiene que lograr en una primera frase y en una primera
imagen que el espectador sienta que realmente es importante y que eso lo tiene
que saber. Se da naturalmente, pero en parte también lo analicé y creo que fue
un proceso que hice a lo largo de mi vida inconscientemente. Quien me escucha
tiene que saber qué es lo que está pasando, escuchar la noticia y entender por
qué es tan importante. Por ahí está mal forjar un estilo, pero causar ese
interés es una decisión personal ya que siempre a la hora de contarla pienso en
cómo quisiera escucharla el otro.
-Saliendo de lo
profesional, ¿qué otras cosas te apasionan hacer en tus tiempos libres?
- Soy viajera. Me encanta
viajar y sobre todo sola. Amo recorrer lugares históricos más allá de que
también me gustan los lugares de playa. Lo que busco en los viajes es aprender.
Machu Pichu, por ejemplo, era un deseo que tenía desde siempre y el hecho de
poder realizarlo fue casi como esta profesión, el poder trabajar de esto. Me
dio esa sensación de estar completamente hecha como persona. Hoy me suelen
preguntar por qué me río tanto o por qué soy tan alegre y es porque soy
completamente feliz. Creo que he logrado todo lo que quería y siento esa
tranquilidad de que a partir de ahora todo puede pasar. Por otro lado, estoy
estudiando idiomas y justamente como me gusta viajar tiene que ver con eso, con
la idea de comunicarme. El lenguaje me interesa mucho en ese aspecto.
-¿Te sentís conforme
trabajando en la ciudad? ¿Tenés planes de extender tu carrera a Buenos Aires?
- Tuve una oferta para irme
a Buenos Aires. Y la verdad que no me siento cómoda si me voy. Tiene que ver
también con momentos de la vida. Quizás si hubiera sido más joven o tuviera
otros proyectos personales uno lo puede llegar a analizar. Pero a esta altura
de mi vida también valoro la calidad de vida, no solamente la cuestión
profesional. Tendría que cerrarme muchísimo una propuesta y ni aún así supongo
que lo haría. No creo que un profesional tenga que irse a otro lado o alejarse
de su ciudad para ser mejor. Es más, creo que en muchos casos hay periodistas
de Rosario que son superiores a los de Buenos Aires. Además no me iría a vivir
a la “gran ciudad” por todas las problemáticas que conlleva.
-Aprovechando tu
facilidad y tu interés por los idiomas, ¿vivirías la experiencia de irte a trabajar
al exterior?
- Siempre tuve la idea de
que en cuanto me surgiera una oportunidad (es algo completamente descabellado,
aclara) o una oferta de CNN lo tendría que hacer por el hecho de cumplir con
ese sueño que tenía desde adolescente, pero tendría que ver más con ese factor
que por el hecho de irme a otro lado. Tendría que ver con una cuestión de
cumplir con un sueño pendiente de la juventud. Es algo muy personal, considero
que la profesión no sólo me tiene que dar trabajo sino también llenarme a mí como
persona, si no, no lo haría. Por eso, para que eso suceda tiene que ser algo
muy puntual como que me llamen para trabajar de allí. Pero te repito, es algo
muy descabellado.
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