(Por Noelia Mastrizzo) El arte en la ciudad no para de crecer. Cada vez más jóvenes
se vuelcan a las diversas formas de expresión, como actuación, baile,
música y circo, entre otras. Cada uno de ellos a través de su arte
transmite a la sociedad que esta profesión es tan digna como cualquier
otra, y muestran un deseo constante de progresar y sustentarse gracias a
su actividad.
A pesar de estos deseos cada uno es consiente que
no es una tarea fácil, y que hasta el momento para alcanzar tales
objetivos, por lo menos, son necesarios muchos años de “callejear”, para
poder llenarse de experiencia, conocimiento y, en algunos casos,
encontrar un poco de suerte.
Rosario tiene cada vez más lugares
para que todos puedan perfeccionarse o aprender las artes de este nuevo
siglo. Los centros culturales son sitios que no dejan de atraer a
jóvenes y adultos creativos, imaginativos o curiosos de la ciudad.
El
Centro de la Juventud, el Centro de Expresiones Contemporáneas o la
escuela de Artes Urbanas (fomentadas por la municipalidad de Rosario), o
aquellos totalmente independientes como Lapacheta Cultural, La
Chamuyera, La Revuelta o La Angostura, donde los cursos son gratuitos o
de un importe mínimo y se exponen grandes y pequeñas obras.
Estas
iniciativas suelen agotar cupos. No obstante, difícilmente los
emprendedores logran subsistir de la actividad. Sólo casos particulares
de profesores consagrados y de gran trayectoria pueden darse el lujo de
vivir exclusivamente de estos oficios apasionantes.
“El CEC fue
pensado para cubrir la falta de lugares para las propuestas que no
podían ser contenidas por los espacios convencionales, permitiendo el
desarrollo de géneros artísticos que explotaran este espacio, como las
muestras teatrales que se vieran limitadas por los escenarios”, comentó
Romina, profesora de artes visuales en el galpón.
En cuanto al
centro cultural Lapacheta, Nadia, asesora del lugar, informa que “es un
espacio de arte, cultura y encuentro, con una mezcla a bar y centro
cultural, en donde se puede tomar algo, descansar, estudiar y charlar; y
por las noches también se pueden apreciar los ciclos de poesía, cine,
bandas y teatro”.
Luis Alfonso, director general de programación
cultural municipal, habló para “Siempre es hoy” y comentó que está muy
contento con las diferentes aéreas culturales que ofrece la
Municipalidad, ya que no sólo se brinda variedad sino que también hay
calidad. “Los chicos disfrutan de las actividades que promovemos y eso
hace que podamos estar orgulloso de lo que les ofrecemos”, destacó
Alfonso.
“A pesar de la falta de publicidad, las nuevas formas de
comunicación (redes sociales), también tuvieron responsabilidad en el
buen momento del teatro independiente local, la información es
trasmitida de boca en boca y la convocatoria también es alentada por
bajos precios (a veces de cero) del derecho a espectáculo”, continuó el
director. Hecho observable, ya que en varias ocasiones podemos ver que
los artistas toman la decisión de “pasar la gorra”, como una forma de
poder hacer rentable su pasión por el arte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario