lunes, 10 de septiembre de 2012

Cuidarse es amarse


(Por Noelia Mastrizzo) La campaña de detección de cáncer de útero y de mama, convocada por la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (Lalcec) Rosario, se realiza por cuarta vez consecutiva en la ciudad durante el mes de septiembre. Con el auspicio de Salud Pública municipal y el aporte tecnológico del camión digital de la mujer Phillips, equipado para la realización de los estudios gratuitos. La semana del 5 al 9 de septiembre fue “la semana de prevención del cáncer uterino” y las beneficiarias fueron las primeras 200 mujeres que se acercaron el pasado martes 4 al Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cemar), en San Luis y Moreno.

“La convocatoria está dirigida a mujeres de entre 35 y 65 años, que no tengan obra social y que no se hayan efectuado estudios de papanicolau, colposcopía y senografía, en el último año”, señaló la presidenta de Lalcec Rosario, Laura Bollero. Ella contó en “Siempre es hoy” que tal como ocurrió en 2009, 2010 y 2011, los estudios se efectuarán en el consultorio móvil que se instalará en la calle interna del Cemar (frente a la Maternidad Martin) entre el 13 y el 24 de septiembre.

A raíz de esta iniciativa, el Dr. Alejandro Colombo Berra, jefe de Ontología y Auditoría Médica de Lalcec, informó como se llevará a cabo el papanicolau gratuito. “Con material descartable, se realiza el papanicolaou, colposcopía cuando está indicada, y palpación de mamas. A las mayores de 40 años se les ordena una senografía de rutina y a las menores con patología aparente, una ecografía mamaria”, comenzó Colombo.

Para resaltar la importancia del control anual, el médico señaló que la frecuencia del cáncer de útero varía ampliamente según las diversas zonas del mundo. En algunos países de América Latina constituye la primera causa de mortalidad en la población femenina. “El PAP es uno de los métodos más eficaces para determinar si hay células anormales en el cuello uterino. Es una prueba sencilla y rápida que orienta a detectar si hay cáncer. Mediante esta prueba es posible ver con microscopio si hay células anormales antes de que la mujer tenga algún síntoma”, enfatizó.
La causa principal del cáncer de cuello uterino es el virus del papiloma humano (VPH), un virus común que puede transmitirse de persona a persona durante las relaciones sexuales. El VPH también causa otros cánceres, como el cáncer de vagina, vulva, ano, pene y algunos cánceres de cabeza y cuello. Por lo menos la mitad de las personas sexualmente activas adquirirán el VPH en algún momento de su vida.

Todas las mujeres tienen riesgo de contraer cáncer de cuello uterino. Ocurre con mayor frecuencia en mujeres mayores de 30 años. El cáncer de cuello uterino es altamente prevenible por la disponibilidad de pruebas (como la prueba de Papanicolau) que permiten detectar los precánceres en forma temprana, y de las vacunas para prevenir infecciones por el VPH. Cuando el cáncer de cuello uterino se encuentra en sus etapas iniciales, las posibilidades de tratamiento son muy altas y está asociado a una larga supervivencia y buena calidad de vida.
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Para tener en cuenta

La vacuna contra los el Virus del Papiloma Humano (HPV) fue incorporada al calendario de vacunación de la Argentina, con lo cual comenzó a ser obligatoria y gratuita para las nenas de 11 años.

Así lo establece una resolución del Ministerio de Salud publicada por Boletín Oficial. La norma señala que dos de los más de 150 genotipos diferentes de HPV (el 16 y el 18) son los que mayor incidencia tienen en el cáncer de cuello uterino y que más del 80% de las mujeres argentinas habrán tenido algún tipo de infección por VPH antes de cumplir los 50 años (en su mayoría, de "bajo riesgo" porque son serotipos que no conllevan riesgo de cáncer).

También sostiene que "las vacunas disponibles tienen un perfil de inmunogenicidad, cobertura    y seguridad adecuados" y que el mayor éxito de la vacuna se observa cuando ésta se aplica en la etapa prepubertal. Y destaca que el objetivo de su incorporación al calendario apunta a    reducir la incidencia del cáncer cervouterino en el país.

La vacuna, siempre para las nenas de 11 años (una edad en la que se supone que todavía no han tenido relaciones sexuales: el HPV se transmite por esa vía), se dará en tres dosis. La segunda debe darse dos meses después que la primera; y la tercera, cuatro meses más tarde (es decir, a medio año de la dosis inicial).

La vacuna en cuestión funciona como preventiva contra la infección por ciertos tipos del virus. Este virus es el responsable de gran parte de los cánceres de cuello uterino: en la Argentina hay 5.000 nuevos casos por año, y las mujeres que lo sufren tienen 47 años en promedio. Porque llegan tarde al diagnóstico y al tratamiento, 2.000 se mueren.




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