martes, 18 de septiembre de 2012

Una forma distinta de interpretar al amor


(Por Catalina Alvarez) El viernes 14, en el Centro de la Juventud, dio su gran espectáculo el elenco que pertenece al teatro italiano Due Mondi. En el marco del Festival Internacional de Teatro de Rosario, el grupo presentó la obra al aire libre Ay l’amor! para todos aquellos que querían disfrutar de una obra de nivel mundial.

 El sol empezaba a ocultarse y las luces del escenario comenzaban a iluminar los diferentes objetos que serían utilizados en la obra. Sillas, escaleras de diversos colores, un baúl, megáfonos, máscaras, sombreros. Todo hacía suponer que se iba a tratar de algo realmente trabajado y diferente. El público, desde jóvenes hasta parejas de ancianos agarrados de la mano, esperaba a los actores y su interpretación sobre las cuestiones del amor. Casi todos  sentados en el suelo, con la famosa postura india, o en reposeras.
 Rondaban las 19.30 cuando sonó un bandoneón e hicieron su entrada los seis integrantes del grupo para darle comienzo a la magia. El termo y el mate se bajaron al suelo para prestar atención a la obra, que durante 55 minutos combinó cantos y monólogos en italiano, y algunos textos cortos traducidos al español para lograr la comprensión de las historias, poder imaginar situaciones y experimentar con todos los sentidos lo que estaba ocurriendo.
 “Cuando se comienza a amar, se comienza a vivir” es una de las primeras frases que recita la encargada de abrir la obra con un pequeño monólogo, donde al final aclara que “el amor también es dolor”, mientras otra de las actrices traducía todo por uno de los megáfonos (que en su interior contenía flores). Todo ello junto con una buena interacción con el público, donde les preguntaban a algunos si estaban enamorados, les regalaban corazones de cartulina y explicaban aspectos relacionados con la obra.
 Son grandes voces las de estos ángeles del amor, con alas pegadas en sus espaldas, que hacen poner la piel de gallina a más de un espectador. Diez canciones que pasan del amor correspondido, al amor deseado, las penas del amor suicida, del amor liviano, el inalcanzable, el imposible. Alternando los lugares en las distintas escaleras, con máscaras que reflejan la alegría y el dolor, musicalizando los distintos pasajes con el bandoneón, los pies sobre un cajón, con ollas y jarras, los actores brindan un show que difícilmente pueda encontrarse a la vuelta de la esquina.
 ‑­Este grupo también es innovador en otros aspectos. El Teatro Due Mondi desarrolla proyectos de pedagogía teatral en su espacio Casa el Teatro en Faenza, Italia. Hace tres años que trabajan con cuestiones de índole social, como las Brigadas OMSA (en colaboración con obreras despedidas de la fábrica OMSA) y la Carovana Meticcia (un taller multicultural con veinte refugiados llegados a Italia durante la guerra en Libia).
 Sin dejar de lado el teatro, estos fanáticos del arte de las tablas van más allá, cruzan todas las fronteras posibles y brindan un espectáculo digno de ser recordado.

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