miércoles, 24 de octubre de 2012

PONENCIA DE MAURICIO ROJAS MULLOR


"El caso argentino es tan sui generis que no tiene reproducción"
(Por Diego Ángel Beccani) Otrora militante del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, Mauricio Rojas Mullor, escritor e historiador económico chileno, emprendió un inusitado giro ideológico de 180 grados cuando tuvo que exiliarse a Suecia, a causa de la dictadura de Augusto Pinochet. Desde allí, empezó a concebir la política desde otro punto de vista, dándole un viraje radical a su postura marxista para transitar por la vereda del liberalismo.

"Argentina: breve historia de un largo fracaso" es su nueva obra, que presentó el jueves 18 de octubre en el auditorio de la Fundación Libertad, junto a Ricardo López Murphy y Antonio Margariti. 

Ante un salón que esperaba ansioso el arribo de los disertantes, el primero en llegar fue el economista Ricardo López Murphy, quien realizó un breve racconto de los problemas económicos acaecidos en Argentina durante su historia.
En el inicio de su alocución, el radical consideró que "los problemas vienen del rosismo, del caudillisimo, de ese sistema extraño donde los federales eran unitarios", al tiempo que aprovechó la ocasión para trazar un paralelismo con el gobierno nacional: "Lo mismo hizo el kirchnerismo, que reprodujo 50 años después el mismo ejercicio; crear un país raquítico en el interior para abastecer la megaurbe donde nuclea su poder. Esa es la patología más grande y el complejo a resolver de Argentina, que parte de un problema de nuestros liderazgos que siempre tuvieron cierta apreciación despectiva por el interior".
López Murphy explicó que la concentración de recursos y la subordinación de provincias a Buenos Aires "ha sido una constante en la historia nacional", por el hecho de que “esa megaurbe ha trastocado todo equilibrio político", ya que, al tener la mayor cantidad de la población habitando allí, "el político se enfoca en hacer la campaña en los distintos distritos del conurbano, y no recorriendo el país".
Por su parte, en su breve participación, el economista Antonio Margariti no escatimó en elogios hacia la figura del autor del libro: "Estamos en presencia de alguien 'sobrenatural'. Él (Rojas Mullor) ha sufrido un proceso de conversión intelectual que pocos han hecho. Yo creo que fue tocado por la varita divina".
Mauricio Rojas Mullor es un conocido político, historiador económico y escritor sueco de origen chileno. Fue parlamentario por el Partido Liberal desde 2002 hasta noviembre de 2008, puesto que dejó para hacerse cargo de la dirección de la Escuela de Profesionales de Inmigración y Cooperación (EPIC). En su juventud fue un activo miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, y se exilió en Suecia en 1974 debido a la persecución política del régimen militar chileno. En este país rompió con el marxismo de su juventud y se trasladó hacia el liberalismo. 
"El caso argentino es tan sui generis que no tiene reproducción", graficó Mauricio Rojas Mullor para dar comienzo a su presentación. En esa línea, aseveró que se le plantea al estudiante de Historia Económica como un "problema a afrontar".
Como era de esperar, el escritor chileno manifestó su oposición al gobierno nacional, en la que aseguró que el kirchnerismo "tiene un poder enorme de crear clientelas en toda la sociedad: desde el piquetero con sus planes sociales hasta el empresario que pide su parte de la torta". De esa manera, afirmó que "se pervierte la economía porque depende del favor político".
Fiel a sus ideales librecambistas, no toleró el hecho de que Argentina tenga más de 190 medidas proteccionistas en vigor. "No se puede creer que haya más (medidas) que en toda América latina junta. Cada una de ellas es una fuente de favoritismo de preventa, donde el poder político otorga privilegios a empresas amigas", discrepó.
Para justificar la "excesiva" cantidad de medidas proteccionistas en el comercio internacional, Rojas Mullor expresó que, cuando la tierra es rentable y la naturaleza da las divisas que se necesitan, se puede prescindir de una industria competitiva para lograr mercados. "Es una industria que vive de un invernadero; solamente existe mientras la renta de la tierra y los productos exportables den ese tremendo bufer", precisó.
Por último, antes de cerrar su exposición, se mostró anonadado por los excesivos controles de la AFIP al llegar al país, los cuales consideró como "resultado final de una economía que gasta su renta de la tierra y genera empresas que no pueden subsistir por sí mismas, y termina con problemas de balanza".

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