A pesar de
las voces en contra y a favor, el documental es una forma vigente de contar las
cosas. Con los recursos que se fueron desarrollando a lo largo de los años, las
mejorías en la calidad, las técnicas, los estudios, es una herramienta a tener
en cuenta para aquellos a los que les guste combinar la buena información con
el formato audiovisual.
“Es un género de la narrativa audiovisual, que
tiene distintos usos en el periodismo”, explicó Raúl Bertone, profesor y
director de la Escuela Provincial de Cine y Televisión. “Creo que los periodistas tenemos mucho que
aportar para el género, creo que estamos transitando una época donde los
formatos, más que nunca, se están mezclando o hibridando, y que, además, la
gran novedad es que la televisión está empezando a demandar estos nuevos
formatos”, expresó por su parte Juan Mascardi, comunicador social, director y guionista
de documentales como “Gud Mornin Colón”, “Sustancias Elementales” y “El jugador
que se había olvidado de hacer goles hizo uno que lo cambió todo”.
Las reglas están para romperse, y eso es lo
que hacen quienes prueban el cine de no–ficción, ya que, como dice el director
de la Epctv, “no hay límites”, todo depende de la mirada del realizador y cómo
encara las cosas. Ya no se ven sólo de temáticas naturales, sobre cómo vive una
jirafa, o cómo se alimenta un hipopótamo. Según Mascardi, tal vez el documental
era (hasta hace poco tiempo) una derivación audiovisual, como “el primo no
reconocido”, del cine de ficción. Y aseguró: “Hoy por hoy creo que el
documental está encontrando nuevos canales de distribución”.
Estos resultados se dan por las posibilidades
que ofrece Internet, las redes sociales, y en Argentina, sobre todo, por la
aplicación de la nueva Ley de Medios y el hecho que muchas televisoras públicas
opten por contenidos más “serios”, si se quiere. Comienzan a equilibrar la
balanza sobre las programaciones repletas de entretenimiento y otras cosas.
“Los documentales o la televisión de no ficción empiezan a demandar este tipo
de contenido, y sin dudas colateralmente tiene algo que ver la nueva narrativa,
los nuevos medios, pero eso nos ‑va a obligar a repensar, tal vez, en algo
mucho más complejo, que es el buen documental”, dijo el comunicador social.
Para Bertone, esta nueva Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual “es un estímulo importante”, por haber una exigencia
de producción local, regional, provincial, que logra que se consolide un
sistema industrial y, por ende, aumente la producción. Según él, esto logra
acercar a los jóvenes a la televisión, la apertura a nuevos contenidos invita a
que todos los que tengan ganas puedan participar: “Ahora, con la disminución de
la brecha tecnológica, se van a multiplicar muchísimo las bocas de expendio,
los canales, las antenas de tv y por ende van a demandar una mayor cantidad de
producción”.
El periodismo no tiene por qué ser aburrido, o
sin más contenido que las noticias que se deben saber; una obra literaria o
teatral no tiene que ser más trascendente ni creativa que un trabajo
periodístico. “El nuevo reto pasa por ahí, por tratar de cambiar el hecho
pedagógico del documental, el 'presta atención a esto que es importante, ahora
te voy a enseñar'. Si sólo se hacen entrevistas a planos medios, es como
escribir de una forma sin giros idiomáticos, no hay factor sorpresa, el
periodismo se está durmiendo, y eso no puede suceder”, consideró Marcardi. “Creo
que el desafío está planteado, creo que nosotros vamos a tener un espacio en la
televisión abierta, vamos a copar Internet y demás, porque el narrativo es hoy
por hoy el usuario”, alegó. Asimismo, sacó a relucir el ejemplo del adolescente
Julián Serrano, un personaje que hace videos en Youtube y tiene miles de
seguidores, “tal vez llegó el fantástico momento de aprender de los pibes”.
Bertone, en ese sentido, explicó que hay mayor producción juvenil, sin embargo
“en los circuitos convencionales todavía coexisten las generaciones nuevas con
los realizadores tradicionales”
Mascardi cree que aquella responsabilidad que
tienen los que trabajan en el campo de lo audiovisual (que se están integrando
al digital), es recuperar la herencia de lo narrativo, lo escrito, aquel legado
del gran García Márquez, y otorgarle un valor agregado, que se puede hacer en
formatos nuevos como el documental. “Entonces vamos pensando cómo escribimos la
telaraña digital, esos nudos narrativos de la crónica escrita, que son súper ricos,
donde la descripción de los personajes son sabrosas, minuciosas, atractivas. El
periodismo puro, el documental puro, ya no es tal cual como lo planteábamos
antes”, explicó Mascardi. Tal vez los desafíos pasan por ahí, por plantear un
poco más lo novedoso, por permitirse el cambio.

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