lunes, 21 de mayo de 2012

Ley de identidad de género


Posturas antagónicas


El miércoles 9 de mayo el Senado aprobó, con 55 votos a favor, ninguno en contra y sólo una abstención, la ley de identidad de género. La misma concede el derecho a toda persona que quiera cambiar de sexo junto al nombre de pila e, inclusive, la imagen del DNI a fines de encarar su vida con total comodidad.

Siempre es hoy consultó las opiniones de Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) y de Verónica Baro Graf, ex candidata a concejala por el Partido Demócrata Cristiano.

(Por Diego Ángel Beccani) Al hablar de una disminución de prejuicios y más aceptación por parte de la sociedad, Paulón explicó que la ley “será una herramienta que facilitará la inclusión de personas trans en el empleo, la salud, la educación y seguridad social”. No obstante, es consciente de que, de por sí, “no resolverá mágicamente” los problemas de discriminación existentes. “Sin lugar a dudas el mero debate parlamentario y social acerca del tema permitió remover algunos prejuicios muy arraigados sobre las personas trans y sus vidas”, señaló.

Teniendo en cuenta el matrimonio entre personas del mismo sexo y la reciente sanción de la ley de identidad de género, el titular de FALGBT consideró que desde el aspecto legal “Argentina es el país más avanzado del mundo en derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans”. Además, explicó que aunque en el plano social haya países que iniciaron el “camino de la igualdad” hace mucho tiempo y en donde seguramente se vive en condiciones más igualitarias, “todavía no han podido avanzar en su legislación”.
            Oposición dogmática. “La Iglesia no ha logrado comprender lo trascendental de estos cambios legales y sociales que estamos viviendo en el país y el mundo”, criticó el activista, al tiempo que reiteró su apreciación: “Sigue sin lograr una aproximación a la realidad de un mundo que camina hacia la diversidad de expresiones de la sexualidad y la afectividad, la corporalidad y el género que se va visibilizando y conquistando derechos. La identidad de género es una realidad social y el deber de todos los poderes es respetarla y protegerla”.

Para justificar las causas por las cuales los sectores religiosos se oponen fervorosamente, Paulón consideró que éstos lo hacen para “sostener el status quo e impedir avances”. “Esta oposición tiene que ver con la caída de dogmas en los cuales han basado el disciplinamiento de las vidas de las personas a través del control de los cuerpos y la sexualidad, significan también retrocesos en su poder e influencia ante los poderes públicos”, interpretó.

            Política de Estado. El dirigente destacó que si bien hubo un “fuerte apoyo” del gobierno nacional a la sanción de las leyes –matrimonio igualitario e identidad-, las mismas cosecharon la aprobación de “todos” los partidos políticos. “Esto habla acerca del carácter de construcción social que tienen las normas aprobadas que trascienden a cualquier gobierno o partido particular, lo que garantiza la continuidad en el tiempo de estas medidas con carácter de política de Estado”, expresó.

Por su parte, la médica y ex candidata a concejala por el Partido Demócrata Cristiano, Verónica Baro Graf, se mostró dubitativa a la hora de definir su postura sobre la ley de identidad de género. “Es una respuesta parcial a una problemática muy amplia. No creo que las leyes deban adecuarse a la subjetividad de las personas. Deberían estar fundadas en principios más objetivos”, respondió al ser consultada sobre su posición respecto a la sanción de la ley, y añadió: “Pretende beneficiar a quienes se perciben diferente de su sexo biológico, no me queda claro si será un beneficio o un perjuicio”.

El Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires calificó de "aberrante" a la ley de identidad de género sosteniendo que "hay personas que tienen problemas de sexualidad". En relación a estas declaraciones, la sexóloga sostuvo que no la llamaría “aberrante”, pero que como médica le produjo “cierto desconcierto”.
            ADN. Baro Graf explicó que la ciencia ha descubierto la importancia de los datos genéticos y la influencia no sólo en la transmisión de características biológicas, sino en la formación del carácter, en la predeterminación de conductas, en características de la identidad, en tendencias que a pesar del entorno podrán ser levemente modificadas. “Por un lado, le damos valor al genoma humano y a su representante, el ADN, que es individual y personal para identificar a una persona. Me sorprende que se pueda anular con una ley una verdad biológica inmutable”, espetó.

Sin dudas la sanción de la ley de identidad de género representa un gran avance en la construcción de ciudadanía de las personas trans, pero con esto solo no alcanza. La ley es un puntapié que sirve como herramienta para lograr la igualdad social. Ergo, hay que divulgar y concientizar sobre el concepto de identidad de género, la no discriminación y el respeto por la diversidad. Constituye un ejemplo en materia de respeto, tolerancia e igualdad a nivel mundial y es un paso más de una sociedad que va en el camino correcto en una dirección justa, plural, humanitaria e igualista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario